Viernes 18  de  Mayo   de  2012

Ángel-Pelayo Gordillo: El "María Luisa"


 

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Ángel Pelayo Gordillo

Hoy, doce de marzo de dos mil once, cuando faltan setenta días para la celebración de las elecciones municipales y autonómicas, ha aparecido de nuevo en los medios locales la noticia de la posible iniciación –otra vez a largo plazo- de las obras del Teatro-Cine María Luisa. Aunque nos dicen que en esta ocasión la cosa es segura, lo cierto es que, como el Guadiana, esta buena nueva aparece y desaparece a voluntad y conveniencia del actual equipo de Gobierno municipal. ¿Ustedes ven resultados?

El Ministerio de Fomento ha publicado ahora el anuncio de licitación de las obras para la remodelación de la sala. Aunque se trataría de un primer paso -mero trámite burocrático-, nos es vendido de nuevo como si la inauguración fuera inminente: lo de siempre. Lo mismo ocurre con el Museo Visigodo, la ampliación del MNAR, el AVE, la Jefatura de Tráfico, el Cuartel Hernán Cortés y tantas promesas incumplidas y tantos proyectos malogrados.

Por otra parte, y prescindiendo de la escasa credibilidad que merece la administración socialista en este asunto concreto, se anuncia también que la obra se financiará entre el Estado, la Junta y el Ayuntamiento.

A mi modo de ver, es inmoral exigir un solo euro por este concepto a los ciudadanos de Mérida, porque en agosto de 2005 José Luis Rodríguez Zapatero prometió a la ciudad de Mérida, representada entonces por el alcalde Pedro Acedo, la financiación total de la obra por parte del Estado; para comprobarlo basta repasar la hemeroteca en el Google.  Ahora, con la exigencia de la aportación autonómica y municipal queda al descubierto que se trataba de otra mentira más: el engaño es una de las herramientas de trabajo habituales del Partido Socialista.

Conviene subrayar también que el Teatro no es propiedad del Ayuntamiento, sino de la Junta de Extremadura. El primero es cesionario del mismo por noventa y nueve años a contar desde los ochenta del siglo pasado.
El “compromiso concreto” nº 193 del programa electoral socialista –aquél que decía “nuestro objetivo prioritario: el empleo”-, prometía también “rehabilitar prioritariamente el Teatro-Cine María Luisa”. Entonces todo eran prioridades; cuatro años después siguen siéndolo, aunque agravadas por una pésima gestión.

Recordemos que en aquella época había dinero: aún no estábamos inmersos en aquella crisis que nunca existió pero de la cual, según el PSOE, siempre estamos saliendo. No hay razones de peso que justifiquen este quebrantamiento de la promesa realizada sino la ineficacia y la desidia.

Este anuncio no es un ningún logro ni una buena noticia para Mérida como dice el señor Calle, sino la constatación de un fracaso; nueva promesa con la que intentan tapar la mancha de este incumplimiento flagrante. Es obvio que ya no queda tiempo para nada, excepto para más engaños: en las gravísimas circunstancias que vivimos es ésta una táctica demagógica, burda y ofensiva.

Decía Sir Francis Bacon que la verdad es hija del tiempo, no de la autoridad. El María Luisa es buen ejemplo de ello: desde aquel agosto de 2005, seis años de mentiras socialistas han pasado frente a nuestro Teatro. ¿Por qué habríamos de creerles ahora?  


Calle-Mº Luisa


Ángel-Pelayo Gordillo: El

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