Actualidad Extremadura | Miércoles, 24 de Agosto de 2011 11:27 | Antonio Bellido

“No temas, estoy contigo; no vaciles que soy tu Dios” (Isaías 41,10)
“No temas, sólo ten fe” (Mc 9,36)
- El miedo. El miedo es libre, se dice. Pero no, el miedo enerva, atenaza, esclaviza. Es reflejo de nuestra condición humana. Somos barro frágil.
Aceptar nuestra precariedad y la carne herida es principio de autoconservación. “Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad” (Sal 8,6). Yes verdad, pero me siento como Pedro caminando sobre el agua. Me hundo.
Tengo miedo.
- El miedo desnuda nuestra soberbia. Me puede el viento y el agua. Yel sueño. Se me caen los párpados. Me puede la fiebre y el virus. La fiebre desarma mis acometidas. Me puede el cansancio, se adelgazan las fuerzas. Me puede la sed y el hambre. Temo la oscuridad envolvente, la tormenta imprevisible y el encuentro con el rayo destructor.
- El miedo. Temo al miedo, a quedar al descubierto mis carencias. Aperder hombría. Temo al pasado, que levanten mis alfombras. Temo a las sombras redivivas de ayer, a la geografía de mis debilidades y de mis infidelidades. Y temo al futuro. ¿Cómo será el mañana con la sombra y siembra del hoy? Yaunque oigo su voz: “No os preocupéis del mañana”. Me cuesta entrar en la órbita de la fe. Por miedo.
- Tengo miedo. “¿Quién dijo miedo?”, dicen. Pues yo, yo, hombre sano y robusto y orondo. Me cuesta reconocerlo. Miedo al tropiezo, al error, a la sorpresa en el tropiezo. Miedo al vértigo, a la carretera ámbito de tanta muerte. Miedo al cáncer, que pone plazo a tus días, crónica de una muerte anunciada. Miedo al vacío de la memoria. Muerte en vida que deja al hombre como el ciego del evangelio: “Veo a los hombres, son como árboles que andan” (Mc 8,24). Hombres sin historia, sonrisa sosa y lágrima sin causa. Es el no-hombre, la nada palpable.
- Tengo miedo inconfesable. Disimulo. “De los cobardes, nada se ha escrito”, dicen. No sé. Ahí está Pilato. Yse lavó las manos, pero no se le borró la mancha, mancha de sangre, ni la mancha del miedo. Miedo escénico, miedo a perder clientela, miedo a perder el favor de César. Temo a que descubran mi miedo. Yes que me fío solamente de mí o tal vez tenga una desconfianza radical.
- Tener miedo es cosa de hombres. Pero no lo digo. Nadie lo dice. Ydejarse vencer por el miedo es huir, aceptar el fracaso, rehuir el reto. El miedoso se traga las lágrimas. “Los hombres no lloran”. Mentira. El llanto es patrimonio delcorazón. Jesús -muy Dios y muy hombre- lloró sobre la ciudad de Jerusalén (cf Lc 19,41) y sobre el amigo muerto (cf Jn 11,35) y posiblemente en más de una ocasión. ¿Era miedo lo que tuvo Jesús en el huerto de Getsemaní? Lloró y sudó sangre.
- Tengo miedo, Señor. Yes que mi fe es mucho menor que el grano de mostaza. Mi fe es débil en carne débil. Yme olvido de tu Palabra: “Sin mí nada podéis hacer” (Jn 15,5). Y la viceversa:
Conmigo todo lo podéis. Contigo y con fe haríamos tus cosas y aún mayores, dijiste.
-Tengo miedo al riesgo. Aquedar en ridículo. A perder la voz o el rumbo. Y, mientras, olvido tu Palabra:
• “¡Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros” (Is 6,5). Yle quemaron los labios y habló.
• “No sé expresarme... No tengas miedo, estoy contigo” (Jr 1,8) Yse rindió y se dejó seducir.
• “Ve y profetiza a mi pueblo Israel” (Amós, 7,14). Yel pastor profetizó.
• “Levantaos, no tengáis miedo” (Mt 17,7), les dice en el monte Tabor.
• “No tengas miedo, basta la fe” (Mc 8,16).
• “No os asustéis, soy yo” (Mc 6,50), a los suyos en el mar.
• “No tengas miedo, María” (Lc 1,30), el ángel a María.
• “No tengas miedo, pequeño rebaño” (Lc 12,12).
• “No tengáis miedo, no os angustiéis” (Jn 14,27).
• “Ánimo, yo he vencido al mundo” (Jn 16,33). - Basta, Señor. Creo y confío. Pero como aquel del evangelio: ayuda mi poca fe, fortalece mi confianza, libérame del miedo. Sé que no voy solo. Caminas a mi lado. Dice Agustín de
Hipona: “Dios está más dentro de nosotros que nosotros mismos”. Tú, Señor, eres la Roca que nos salva. Tú eres Jesús, “Yesuá” = Yavé salva. Tú eres el Camino y el Caminante, como en Emaús.
- Se me va pasando el miedo. “Cristo y yo, mayoría aplastante”, decíamos en Cursillos de Cristiandad. Yes verdad. La larga nómina de mártires lo avalan.
- Gracias, Señor
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