Jueves 23  de  Febrero   de  2012

Editorial: FEVAL, un juguete a la medida de Viñuela


 

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editorial


Ha sido siempre un rum-rum, una especie de soniquete que sobrevolaba los alrededores políticos de Don Benito y comarca con la fuerza de un huracán. Un huracán que se evaporaba al llegar a las puertas del despacho de José Luis Viñuela, director de la Institución Ferial de Extremadura (FEVAL) y en pasadas legislaturas diputado en la Asamblea de Extremadura por el PSOE.

Una fortaleza como FEVAL que ha extendido sus tentáculos hasta alcanzar FORO SUR y prácticamente el mapa extremeño de ferias y festivales, no se construye de la noche a la mañana. Alcalde, diputado en apariencia moderado y finalmente dueño y señor absoluto de FEVAL…

José Luis Viñuela ha sido siempre una incógnita en la orla socialista, con su cara de niño bien, de yupi adinerado, sin el polvo de la pana que desprendía la chaqueta de Rodríguez Ibarra, su mentor y protector.

Hasta ahora no han sido muchos los que se han atrevido a toser al chico experto en ferias y certámenes de todo pelaje, ni siquiera sus colegas de partido que han acudido en tropel a sus citas con alfombra roja incluida y banda de música para amenizar las comilonas.

FEVAL, a los ojos de todos es una infraestructura empresarial de capital público al 100%, pero que ahora hemos conocido con datos y facturas aportadas por el personal del centro, que se ha puesto al servicio de un único interés.

FEVAL ha sido un escaparate para enseñar los progresos económicos de Extremadura, una pasarela de consejeros que nos han anestesiado con discursos entrañables de una Extremadura inexistente…el mejor escaparate de motos que ha montado la Junta de Extremadura con la ayuda de un Viñuela convertido en el mejor comercial del gobierno de Ibarra.

EVAL ha sido un juguete en manos de un equipo muy bien parapetado y blindado, protegidos al milímetro por el paraguas de la política y el mullido colchón de la Junta de Extremadura, que ha mirado para otro lado mientras el “Clan de Viñuela” avanzaba sin reparo en la red de redes.

VILLA-VIÑUELA

Los abusos cometidos por el director de Feval, J.L. Viñuela y el subdirector José Villa, han rozado la indecencia. Nos lo ha desvelado el periódico EL MUNDO con una serie de irregularidades cuando menos vergonzantes por cuanto se trata del dinero de todos los extremeños. La situación es tal que hasta los propios trabajadores del centro han denunciado la «inmoralidad» y el «despilfarro» en la gestión enviando un informe interno hace un año al propio presidente de la Junta de Extremadura, Fernández Vara.

FEVAL se ha convertido en el paraíso ideal para un buen puñado de altos cargos socialistas que para colmo de todas las vergüenzas se han construido un centro de relax y ocio bajo la pancarta de un supuesto centro tecnológico como si en Don Benito estuviera la sede de la NASA de repente y sin enterarse el personal de lo que allí se cuece: jacuzzi, spa, pistas de squash y cocina de lujo. Esta zona está vigilada por agentes privados de seguridad y sólo es accesible para los altos cargos directivos.

Pero el escándalo que airea EL MUNDO, y durante toda esta semana VEO 7 TV, va mucho más allá; denuncia la utilización de material y personal de Feval para las fincas privadas del director y el subdirector, José Villa, junto al pantano de Orellana.

Para que no falte de nada, la institución ha venido abonando las facturas emitidas de forma habitual por una conocida marisquería de Don Benito y «disfrutadas por el director y el subdirector, entre otros, en casas particulares» incluidos los fines de semana. Sirva de ejemplo una factura abonada por valor de 426 euros por una mariscada para dos personas el 4 de enero de 2008. Hay que subrayar que la entidad cuenta con comedor propio. En algunos casos, estas mariscadas se trasladaban a Mérida en razón del contrato que la Presidencia de la Junta mantiene con Feval para suministro de catering.

Una aventura que ha llegado demasiado lejos para el Clan Viñuela y que ha levantado la furia de los trabajadores que sumisos han contemplado el derroche socialista durante más de 15 años.

La cosa se ha puesto fea para todos y sobre todo para aquellos que se han gastado alegremente la parte del pastel que no les correspondía. Fernández Vara no debe quedar impasible ante este escándalo y debe hacer limpieza en FEVAL si quiere presentarse ante los electores con el currículum limpio de polvo y paja.

No más juguetes para políticos retirados ni más comilonas con el dinero de los pobres parados. No más ferias absurdas en FEVAL que sirven para justificar más despilfarro. Viñuela y su clan se han metido en un buen lío si es que son incapaces de demostrar que todo ha sido por y para el pueblo. Menuda vulgaridad para el niño bien del PSOE que Ibarra soltó de la mano para caer en el limbo de Vara.

El intento burdo, primero de la ex ministra socialista María Antonio Trujillo, y después de la propia dirección de FEVAL, de matar al mensajero no tiene recorrido ante las pruebas contundentes del caso, una cortina de humo indecente aunque desgraciadamente norma habitual para el régimen socialista instalado en nuestra región, que utiliza estos métodos contra quien ose no seguir su dictado.

Editorial: FEVAL, un juguete a la medida de Viñuela

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