Actualidad Extremadura | Domingo, 05 de Septiembre de 2010 16:41 | Susana Pérez
España ha ganado el Campeonato del Mundo de fútbol en Sudáfrica. En la final del torneo la selección nacional ganó a Holanda por 1-0.
Éste éxito de nuestra selección ha desatado en nuestro país un sentimiento de pertenencia a una gran nación, como es España y la ciudadanía lo ha expresado en la calle y los balcones de las casas exhibiendo con orgullo la bandera española, como hacía décadas no se veía en nuestro país.
Sentimiento de pertenencia de la ciudadanía a un solo equipo llamado España. Sin embargo, se constata que en nuestro país no existe un solo equipo sino que hay diferentes clubes, que cada uno juega para sus propios intereses. Me refiero a los distintos partidos, PP, PSOE, PSC, PNV, PNG, IU, UPN, etc.
Con tantos equipos y tantos entrenadores, España se resiente y se va a poco a poco troceando. El que no quiera verlo, allá él.
El fútbol nos ha dado una gran lección, unidad de la nación española ante tanto separatismo que pulula por ahí. Ya, por ejemplo, el Partido Socialista Catalán (PSC) ha quitado de sus siglas la palabra SOE desde hace años, antes era el PSC/PSOE y ahora es sólo el PSC.
La ciudadanía española nos ha dado una gran lección pues quiere un solo equipo compuesto, eso sí, por miembros de toda España. A este equipo le llamamos España y para dirigirlo los españoles votamos en 2004 un entrenador llamado Rodríguez Zapatero. Este entrenador, por los resultados obtenidos, ha fracasado en su gestión.
¿Qué hacer en estos casos? En cualquier equipo, cuando no funciona el entrenador y los resultados son adversos, el primero que cae es él.
¿Pero qué pasa en España? Que no hay un solo equipo donde se identifique la ciudadanía, sino que existen diferentes equipos (partidos, autonomías) donde los ciudadanos están divididos para mal de nuestro país ante el orden internacional y el nuestro propio.
La ciudadanía no vota al equipo de España sino a su propio equipo, caiga quien caiga, o como se dice en Sevilla, “yo del Betis manque pierda”. Así nos va.
Nos falta todavía mucha “cultura democrática” que no es nada más que los ciudadanos sean conscientes que cada cierto tiempo hay que votar a un solo equipo, que es España y si el entrenador que se ha elegido no funciona, hay que echarlo a la calle, para que entre otro en su lugar, que con nuevos métodos intente centrar al equipo y obtener buenos resultados.
Esto es lo que hace un país democrático y su ciudadanía, que tiene muy claro que cuando el equipo nacional no funciona se cambia al entrenador por mayoría aplastante y a otra cosa.
Esto es lo que le falta a España, la pertenencia a un solo equipo y una constante vigilancia al entrenador, para que no haga lo que quiera, y llevar al equipo a la ruina, importándole poco los resultados, pues sabe que tiene muchos ciudadanos que votarán a su equipo particular cuando llegue el momento.
Gran cambio es el que tiene que sufrir nuestra ciudadanía para tener claro que lo más importante es el equipo “España” y que hay que elegir en todo momento al entrenador más competente.


































